Antes de empezar,  es importante que no pierda de vista el contenido del post anterior,  ya que cada uno de los capítulos de esta serie se sumaran en la conclusion final.

Colombia es un país con una inmensa riqueza narrativa,  muestra de ello es el sentido del humor regional de cada sector del país,  con sus propias expresiones,  palabras,  gestos y hasta situaciones que son únicas de cada zona geográfica.

Empiezo hablando de sentido del humor,  porque tal vez los chistes son el mejor ejemplo de la riqueza del lenguaje,  pero a la vez son ejemplo de su propia decadencia narrativa.  Voy a tratar de hacerme explicar en pocas palabras.

NADA MEJOR QUE UN BUEN CHISTE

Al menos hasta que lo cuentan 3 veces…  En la misma noche.

Si,  lo mismo sucede con las imágenes,  videos o audios virales que se han convertido en la pieza fundamental de las nuevas estrategias de comunicación.

Cada que aparece un viral,  cuánto se tarda en llegar hasta usted,  a través de Instagram,  Facebook o un mensaje de WhatsApp?

Y mas allá de eso,  cuantas veces le llega en un par de días,  desde diferentes fuentes?

Cuando deja de ser chistoso,  entretenido?

La invasion de términos como “vitalidad” ha generado espacios comunicacionales en los que todos nos copiamos tratando de alcanzar esos 5 minutos de fama que producen los videos compartidos miles de veces.

La formula se repite cada vez mas,  sin tener un fondo narrativo,  pero con una formula clara hacia el “estrellato viral”:  Una imagen que captura la atención,  seguida de una divertida situación inesperada o incluso arriesgada.

Pero,  bajo esta premisa,  ya sabemos cual es el resultado:  Un mensaje altamente “compartible” y “copiable”,  pero con una muy baja posibilidad de permanecer en el tiempo.

Elementos que son protagonistas de los nuevos canales de comunicación: las historias de Instagram y Facebook,  reducidas a pocos segundos sin posibilidad narrativa,  o el “facilísimo” existente tras los 140 caracteres de twitter que no permiten la sustentaciones de las ideas. (Estudios determinan que solo el 9% de los tweets utilizan el nuevo limite de 280 caracteres)

Aquí es donde encaja un poco el tema del post anterior.

Aquí aparece la diferencia entre un contenido viral y de alto impacto social,  y una buena historia.

Los contenidos virales pueden ligarse a cualquier tipo de mensaje,  con fines publicitarios,  politicos o simplemente mensajes que llevan inmerso un profundo afán de reconocimiento, sin embargo son también altamente volatiles y seguramente no podrán ser recordados después de unos meses.

Pero las grandes historias tienen un componente diferente.

Las grandes historias se adaptan al paso del tiempo y mantienen la mística que las genero en algún momento para asegurar que son transportadas por el lenguaje de generación en generación.

Tomemos un ejemplo cualquiera:

Se acuerdan de la bruja que no dejaba dormir a un amigo de sus abuelos?

A todos nos han contado esa historia,  pero seguro que a cada uno de nosotros nos la han contado con ingredientes diferentes.  Elementos que la hacen única,  cercana y sobre todo altamente vivencial.

Sin meternos mucho a la teoría de la comunicación,  creo que el ejemplo de este post deja claro que las historias con narrativa verdadera perduran en el tiempo,  mientras que los mensajes creados con formulas preconcebidas,  se convierten en pan de un día.

En el proximo post trataremos de entender si el mismo fenómeno sucede con la música,  ya que esta es parte fundamental de la narrativa contemporánea.

La nueva música,  esta cuenta historias o esta construida bajo una formula viral?